Autora: Mari Carmen López Palomo.

√ćndice

Descripción del lugar

Junto a la carretera que lleva desde M√°laga a Almer√≠a, y justo antes de toparnos con la provincia de Granada. Alz√°ndose todav√≠a orgullosa de su poder, podemos encontrarnos con los √ļltimos muros de lo que fue la azucarera de San Joaqu√≠n.

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Fig. 1. Fachada principal de la vieja f√°brica de Maro. Fotograf√≠a Eduardo Ortu√Īo.

Este edificio lo podemos encontrar a dos kil√≥metros y medio del n√ļcleo urbano de Maro, en el conocido Pago de las Mercedes, M√°laga.

La f√°brica de Maro (San Joaqu√≠n) se encuentra en un solar de forma trapezoidal de unos 35.000m¬™ de superficie, rodeado por un muro de mamposter√≠a. Constaba de la f√°brica de az√ļcar y otra de alcohol. Adem√°s estaba formada por un gran conjunto de naves industriales, una chimenea con dos espirales de ladrillo entrelazadas, la destiler√≠a, una alberca ovalada y varias dependencias fabriles que tambi√©n dispon√≠an de porter√≠a, casa para los propietarios que ten√≠a dos plantas, adem√°s de contar con s√≥tano y jard√≠n; y la casa de administraci√≥n. A esto hay que sumar diez viviendas m√°s, siendo ocho para colonos y una para el administrador y otra para el mec√°nico, en torno a una gran plaza de ca√Īas.

La f√°brica tiene dos puertas de acceso: La peatonal que se encontraba por el lado sur de la f√°brica y que daba acceso a la entrada principal de la f√°brica de az√ļcar y a la vivienda familiar de los P√©rez del Pulgar. La otra puerta se encontraba en la zona suroriental y era por la que entraban los acarretos cargados de ca√Īa y por donde sal√≠an los productos fabricados.

Estuvo dotada de moderna maquinaria a vapor de fabricación francesa e inglesa, que fue comprada por catálogo e instalada en las naves que fueron construidas a medida de la maquinaria.

Fig. 2. Vista aérea del complejo principal de la fábrica de Maro. Fotografía Diario Sur.

El edificio principal est√° formado por cuatro naves de dos alturas que formaban una planta en H: Eran dos naves centrales de planta rectangular de unas dimensiones de 20,5 x 10m adosadas por el lado m√°s largo y dos laterales de planta rectangular alargadas de unas dimensiones de 36 x 10m., perpendiculares a las centrales. A este conjunto se a√Īaden dos naves, una cada lado. Una de ellas es de peque√Īas dimensiones y adosada de manera perpendicular a unos de los extremos de la H y la otra, de mayores dimensiones, de manera paralela al otro extremo de la H.

El estanque oval se encuentra al suroeste del edificio de la f√°brica, y este era el que distribu√≠a el agua necesaria del riego, para el cultivo de la ca√Īa de az√ļcar. La construcci√≥n y el uso de este estanque no hubiesen sido posibles, sin el acueducto de √Āguilas, el cual surt√≠a el agua.

En la parte trasera de la f√°brica de Maro, se encuentra la que era la gran portada adintelada que daba acceso a la plaza de ca√Īas, donde las carretas descargan el producto reci√©n cosechado. Los almacenes se encontraban situados paralelos a la carretera, de los cuales todav√≠a se conservan algunos restos.

Historia del az√ļcar en la pen√≠nsula

La ca√Īa de az√ļcar era originaria de Nueva Guinea, e inicia su expansi√≥n desde muy temprano, durante la prehistoria ya la tenemos en India y China, tambi√©n nos la encontramos citada por los soldados de Alejandro Magno y posteriormente por Estrab√≥n en el siglo I a.C. Los √°rabes contin√ļan con su difusi√≥n desde el siglo VII, y es en el a√Īo 961 cuando se documenta el cultivo de este en la Pen√≠nsula Ib√©rica.

Durante la Edad Media es cuando llega al litoral levantino, pero se mantendrá poco tiempo, permaneciendo solo en Málaga y Granada gracias a que las condiciones climáticas y geomorfológicas eran apropiadas para el cultivo, subsanando el inconveniente de la inexistencia de lluvias con la irrigación. Desde la Península se extiende el cultivo a las islas Canarias y a Madeira.

En 1494, en su segundo viaje a las Am√©ricas, Crist√≥bal Col√≥n decide llevarse consigo y se da cuenta que el clima sudamericano era mucho mejor que el peninsular para la plantaci√≥n de la ca√Īa de az√ļcar, por lo que se decide llevar m√°s plantaci√≥n hacia all√≠. La mayor productividad de la ca√Īa americana produjo un problema para el az√ļcar peninsular, ya que este resultaba m√°s caro, pero pese a esto, la producci√≥n de az√ļcar se mantuvo en la Pen√≠nsula y durante la Edad Media su producci√≥n se mantuvo en trapiches de tracci√≥n sangre o ingenios hidr√°ulicos, que funcionaban como factor√≠as de car√°cter casi artesanal y con muy escaso rendimiento. En 1844 se manten√≠an en funcionamiento solo seis trapiches.

Los mecanismos de molienda experimentaron mejoras y evolucionaron, dando una mayor eficiencia. El paso de la producci√≥n preindustrial a la industrial lleg√≥ a manos de Ram√≥n de la Sagra, quien debido a sus viajes a Cuba, Par√≠s y B√©lgica, se hace conocedor de los adelantos t√©cnicos e industriales de estos pa√≠ses, y en 1844 impulsa la creaci√≥n de la Sociedad Azucarera ‚ÄúEl Porvenir‚ÄĚ.

Tras ver y estudiar la zona costera de Málaga y Granada, decide en 1846 establecer la primera fábrica tecnológicamente avanzada en Torre del Mar (Málaga). Tras diversas adversidades, se produce un fracaso económico de la empresa y en 1847 esta se vende a Juan Nepomuceno Enríquez, quién la vende después a Larios Hermanos y Cía., quienes la convierten en la fábrica azucarera más próspera de Andalucía.

Pese al fracaso econ√≥mico que sufri√≥ Ram√≥n de la Sagra, no podemos olvidar su importancia en este mundo azucarero, ya que es quien introduce los avanzados procedimientos industriales basados en el uso de la m√°quina de vapor y la cocci√≥n al vac√≠o, al igual de las aportaciones y adelantos que hicieron posible el salto de los anticuados trapiches preindustriales a los modernos ingenios industriales que sustentaron una industria pr√≥spera durante medio siglo. Los a√Īos setenta del siglo XIX se consideran los de mayor prosperidad y expansi√≥n. En estos a√Īos eran dos las variedades de ca√Īa m√°s utilizadas: la doradilla y la americana, aunque se estaba comenzando a extender una variedad m√°s productiva, la viol√°cea.

Pese a los intereses de conservar esta industria azucarera en la Pen√≠nsula, a finales del siglo XIX se produce unas importantes heladas, esto unido a la competencia cada vez mayor del az√ļcar de remolacha, produjo una ca√≠da del crecimiento de las empresas azucareras, y¬† los ingenios menos rentables comenzaron a cerrar. En la segunda d√©cada del siglo XX, el sector del az√ļcar se estabiliza, pero no ser√° por mucho tiempo, ya que se produce un lento declive del sector que concluir√° con el cierre de la √ļltima f√°brica malague√Īa en 1994, y la √ļltima granadina en 2007.

Historia del lugar

El edificio

En Nerja y en Maro, funcionaron cuatro ingenios preindustriales, cuatro f√°bricas de az√ļcar y dos f√°bricas de miel. De estas diez instalaciones, se conservan restos de nueve de ellas, estando entre ellas la f√°brica de az√ļcar de San Joaqu√≠n.

Fundada en 1879 y terminada de construir en 1880 fue nombrada como Azucarera-Alcoholera de San Joaqu√≠n y siendo due√Īo de esta Joaqu√≠n P√©rez del Pulgar y Ruiz de Molina. Gran propietario en Maro en la segunda mitad del siglo XIX. Impuls√≥ la renovaci√≥n de la agricultura y la industria en la localidad. Para ello, cre√≥ una colonia agr√≠cola, as√≠ declarada por resoluciones gubernativas de 1879 y 1881, basada en la plantaci√≥n de ca√Īa de az√ļcar y asegurando el regad√≠o con el acueducto del √Āguila.

La colonia se dividi√≥ en dos partes: La oriental o de Maro y la occidental o de Las Mercedes, separadas ambas por el barranco de Maro. La f√°brica se establece en el denominado pago de las Mercedes de Maro, para producir az√ļcar y alcohol de ca√Īa. Siendo declarada ese mismo a√Īo colonia agr√≠cola junto con las tierras y casas del pago en que se encontraba.

El pago de ‚Äúlas Mercedes‚ÄĚ (nombre dado por Joaqu√≠n en recuerdo de su difunta esposa) formaba un distrito agrario de m√°s de un mill√≥n de metros cuadrados situados entre los barrancos del Bad√©n y de Maro, el antiguo camino de V√©lez a Almu√Ī√©car y el mar. Estas tierras hab√≠an sido adquiridas por los P√©rez del Pulgar a finales de la d√©cada de 1850 y puestas de regad√≠o gracias a la construcci√≥n del acueducto del √Āguila el cual surtir√° de agua a la f√°brica.

Fig. 3. Izquierda. Acueducto del √Āguila antes de su rehabilitaci√≥n. Derecha. Acueducto del √Āguila tras la rehabilitaci√≥n de 2010.

Fig. 3. Arriba. Acueducto del √Āguila antes de su rehabilitaci√≥n. Abajo. Acueducto del √Āguila tras la rehabilitaci√≥n de 2010.

En el complejo de la f√°brica, en el pago de ‚ÄúLas Mercedes‚ÄĚ, hab√≠a un espl√©ndido paisaje agroindustrial surcado de acequias y canalizaciones, con las conocidas casas de Tetu√°n que eran doce casas m√°s para colonos; las casas de San Emilio, y una casa de recreo para los propietarios conocida como ‚ÄúEl Pabell√≥n‚ÄĚ. Tambi√©n ten√≠a adscritos unos 100.000 metros cuadrados de tierras de regad√≠o en distintos pagos de Nerja, viviendas en su n√ļcleo urbano y una antigua fundici√≥n de plomo situada en la playa de Burriana.

En los primeros meses de 1880 la f√°brica queda por terminada y el 1 de Abril de este mismo a√Īo, realiz√≥ su primera molienda, produciendo a partir de este momento una molienda diaria de 2000 arrobas de ca√Īa.

El 13 de octubre de 1883 fallece Joaqu√≠n P√©rez del Pulgar, y la f√°brica queda en manos de sus cuatro hijos quienes la mantuvieron hasta 1894. A partir de este a√Īo, la f√°brica es adquirida por el Banco Hipotecario de Espa√Īa, ya que los herederos no pudieron hacer frente al pago de un pr√©stamo hipotecario de dicha entidad bancaria recibido por su padre unos meses antes de morir.

En 1902, el banco vendió la fábrica junto con el resto de la colonia a Rafael de Chaves y Manso, marqués de Tous y de la Cueva del Rey y conde de Casa Chaves, esposo de María del Carmen Pérez del Pulgar y Blake, hija y heredera de Joaquín Pérez del Pulgar.

En 1903 fallece Rafael de Chaves, pasando tanto la Colonia Agr√≠cola las Mercedes y Maro y, por tanto, la f√°brica San Joaqu√≠n, a manos de su esposa e hijos. A partir de este momento, ser√≠a sobre todo su segundo hijo, Joaqu√≠n Chaves P√©rez del Pulgar, quien se hace propietario de la mayor√≠a de las propiedades y forma con el comerciante franc√©s Luis Rigal Brun, una sociedad an√≥nima denominada ‚ÄúAzucarera Alcoholera de San Joaqu√≠n‚ÄĚ. Pero en 1930 el Banco Hipotecario de Espa√Īa, se convierte de nuevo en propietario de la colonia, y este decide ese mismo a√Īo en vender todas estas propiedades a la Sociedad Azucarera Larios.

Hecho a destacar

En 1904, y seg√ļn un acta notarial, en la f√°brica de San Joaqu√≠n se produjo el accidente de un trabajador. El obrero don Jos√© Moreno V√≠a, mediante un descuido, se lesion√≥ con el l√≠quido expelido por una defecadora. El obrero fue trasladado a su casa y all√≠ se le facilit√≥ la asistencia facultativa y las medicinas necesarias, que fueron a cargo de la empresa, adem√°s de otorgarle m√°s cantidad del sueldo que cobraba. Jos√© no logra sobrevivir al accidente y la empresa se hace cargo del entierro y todo lo que esto conllevaba. Adem√°s, le otorga a la esposa y sus dos hijos, un dinero para la manutenci√≥n familiar. Seg√ļn el acta notarial, en √©l se describe todo lo dado por la due√Īa de la f√°brica a esta familia, y a cambio, la viuda renuncia a cualquier derecho que la ley pudiese darle tanto a ella como a sus hijos, por el dicho accidente y fallecimiento de su marido.

Posibles muertes

Muchos son los blogs y páginas de internet que barajan la posibilidad de unos fusilamientos en las cercanías de los edificios del ingenio de San Joaquín. Pero no hemos llegado a encontrar referencias sólidas sobre dicho acontecimiento en los tantos artículos estudiados.

Referencias

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