Autores: Mari Carmen López Palomo, Eduardo Ortuño Pampin.

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Descripción del lugar

Caserón situado sobre una ladera cerca de la entrada a la barriada de Campanillas, en Málaga. No se conoce la fecha exacta de su construcción, este lugar se levantó sin contar con el permiso de obras entonces no hay un registro sobre su fecha de edificación. Se baraja que fue realizado por un arquitecto francés sobre los años 1830-1840 para la familia Heredia, a la cual perteneció hasta 1925. Tras sufrir una bancarrota se ven obligados a vender gran parte de sus tierras, entre ellas las pertenecientes al Cortijo, siendo incluido el edificio, la venta se realizó a la familia Larios.

Tras ellos, el cortijo pasó de mano en mano, incluso adaptándose a otras funciones. En la Guerra Civil fue utilizado como base militar para los soldados. Tras unos años después de la guerra aquello pasó a ser un casino para gente adinerada de la época, y poco más adelante fue un prostíbulo a la vez de casa de juegos. Esta etapa apenas duró unos años. En 1952, un importante médico de Valladolid decide comprarla, aunque no la habitará y sería vendida en 1975 a la familia Vega Jurado. Por el año 2002 las tierras las compra la empresa grupo Mirador para construir un hotel, el cual en la actualidad se encuentra con las obras paradas.

Fig. 1. Cortijo Jurado en 1850.

Las dimensiones del cortijo deslumbran con sus 2500 metros cuadrados y su gran patio central al que está dispuesto todo el edificio. También cuenta con una capilla, cocheras, establos, sótanos, una torre mirador, y una gran cantidad de habitaciones que presentan 365 ventanales, según la tradición oral, pero seguramente sean menos, alrededor de 160 ventanales en toda la finca.

El nombre de la finca

Una de las hipótesis que se baraja es que la familia Vega Jurado fue la que le dio este nombre. Pero gracias a Jesús Conde de Domingo y Carlos Sánchez, nos llega la información de la verdadera procedencia del nombre.

La finca originariamente pertenecía a un convento, el de las Mercedarias, tras la desamortización Mendizábal pasó de manos al señor Don Diego Jiménez de Jurado. Dándole este el nombre de prado Jurado y al arroyo colindante el nombre de arroyo de Prado de Jurado. Ya por aquel entonces, en aquella loma junto al río, se le conocía como Lagar de Jurado. Entonces sólo existían un par de estructuras sobre la loma, quizás algún granero y la vivienda principal.

Ya en el siglo XIX Manuel Agustín Heredia compró el terreno y aprovechó parte de las edificaciones que ya estaban allí para completarlo todo con una capilla, gañanía, cocinas y el palacio. Por lo que hay que recalcar, que la zona más antigua de Cortijo Jurado era la que hoy en día no existe. Esta nueva información proviene de la mismísima tataranieta de Manuel Agustín Heredia.

Historia familiar

El comienzo de una fortuna

Manuel Agustín Heredia Martínez nació en Rabanera de Cameros (Logroño) el día 4 de mayo de 1786. Fue el mayor de cinco hermanos de los dos matrimonios contraídos por su padre, Manuel Heredia Fernández. El primero, celebrado el día 13 de junio de 1785 con María Balbanera Martínez, del que nacieron nuestro personaje y su hermana Josefa. Las segundas nupcias del señor Heredia Fernández fueron con Antonia Escobar, de la que les nacieron sus hijos Francisco, Perpetua y Martín. La llegada a Málaga de Manuel Agustín Heredia hay que situarla en los primeros años del siglo XIX, cuando ya huérfano y contando 15 años de edad, le vemos en Vélez-Málaga ingresando como aprendiz en casa de un comerciante.

Ingresar de aprendiz, según la práctica más corriente de la época, era vivir hospedado en la tienda donde se trabajaba; dormir en los huecos de los anchos mostradores o en la trastienda; servir a los intereses comerciales durante todas las horas del día mucho más si se trataba, como en su caso, de un comercio pueblerino, cabecera comarcal y tránsito permanente de criaturas; pagar en respeto y agradecimiento al dueño del cobijo; agradecerle, en suma, tanto hospedaje como alimentación y enseñanzas; y era, por último, recibir unas monedas dominicales para los menudos gastos del aprendiz.

Si los usamericanos tienen a gala llegar a la cumbre desde la venta de periódicos diarios, España y Málaga de una manera particular ofertaba entonces la posibilidad de llegar desde el hueco de un mostrador. Tal fue el caso del jovencísimo Manuel Agustín.

El profesor García Montoro, en su estudio biográfico del personaje, juzga que el joven Heredia debió permanecer en Vélez-Málaga unos dos años, que el chico encontró empleo en un negocio que no iba demasiado bien y que, mediante un trabajo concienzudo y entusiasta, logró enderezar su perdido progreso. Tanto, puntualiza dicho autor, que cuando Manuel Agustín decide trasladarse a Málaga en busca de mejores horizontes, el dueño, reconociendo el trabajo realizado, pone ciertas trabas para su marcha.

 

Entonces la pregunta que nos surge ahora es: ¿Cómo consigue su fortuna?

La Málaga que inmediatamente precede a Manuel Agustín Heredia Martínez es, a todos los efectos, la heredera de la virulenta fiebre amarilla que, manifestándose en Cádiz, Sevilla y Jerez en 1800, llega hasta nosotros en un brote espectacularmente violento en el verano de 1804. Unido a la pérdida de cosechas, aislamiento de la capital respecto a otras, la paralización de actividades portuarias y, por supuesto, la invasión francesa son hechos que contribuyen a profundizar en la crisis de la provincia malagueña.

Manuel Agustín Heredia, en esos turbulentos años de la presencia francesa en Málaga, hizo compatibles, y así lo asegura el profesor García Montoro, sus fobias francesas con el tráfico comercial, de manera que se le ve vinculado en dicha época a los contrabandistas que suministran pertrechos y alimentos, procedentes de Gibraltar, a las huestes que luchan contra el invasor. El cumplimiento de sus patrióticos deberes y sus objetivos mercantiles eran posibles, entre otras razones fundamentales, al disponer de residencia en Málaga y establecimiento comercial en el Peñón de Gibraltar.

Fig. 2. Estatua conmemorativa a Manuel Agustín Heredia en Málaga.

De este periodo de constante tránsito entre Gibraltar y Málaga, y más concretamente, por los contactos que estas correrías establecen con el nacionalista general Ballesteros, a la sazón responsable máximo de las operaciones militares, obtuvo autorizaciones para extraer grafitos en las sierras de Estepona y Marbella.

Es aquí cuando empieza a formar su fortuna y sus empresas con lo que sacó de las minas, pero lo que realmente lo afianzó a la clase alta de aquella sociedad fue su matrimonio con Isabel Livermore el 12 de abril de 1813. Esto marcó su definitivo enraizamiento con la clase burguesa malagueña. Y lo marcó no tanto por burguesa, sino por clase activa, influyente y dominante en las más variadas situaciones; significa, además, su entrada en salones de refinamiento y de hábitos sociales a la moda.

Heredia, ya en el pleno disfrute de los altos beneficios económicos obtenidos de la guerra contra los franceses, era capaz de ir solo por el mundo de los negocios, pero lo que le importa verdaderamente a partir de dicho momento es entrar en la órbita social para poder codearse con los altos cargos de aquel momento.

La generación Heredia

El matrimonio entre Manuel Agustín Heredia e Isabel Livermore Salas, cuyo padre Tomas Livermore era un inglés afincado en Málaga y empresario del curtido, se produjo el 12 de abril de 1813. De dicho enlace nacieron un total de 14 hijos, tres murieron en la lactancia, dos de ellos en la infancia y dos en la adolescencia. Con los otros siete potenciará los lazos empresariales y familiares con otras importantes familias de la burguesía y nobleza de la época.

Cuadro 1. Actas de nacimiento y bautismo de los descendientes del matrimonio Heredia-Livermore.

Los hijos mayores de los Heredia fueron educados en Inglaterra y Francia, y las hijas mayores en París, no así las hijas menores que serían educadas por una institutriz en casa por decisión de sus padres debido a las muertes de dos de sus hijas en el extranjero.

La primera casa de los Heredia se situaba en la calle Álamos, en frente de la residencia de los Livermore, pero poco después Heredia mandaría construir cuatro casas en la Alameda, 28, 30, 32, 34 siendo el numero 28 su lugar de residencia y tras la construcción de la mansión de la finca que poseían en Campanillas como lugar de ocio.

Tola

Como hemos visto en el anterior apartado no aparece el nombre en ninguno de los descendientes de los Heredia-Livermore, entonces nos surge la duda de quién puede ser esta ‘pequeña’ que tantas investigaciones ha dado en la famosa mansión.

Sacado de un extracto del libro »Casas encantadas y sucesos extraordinarios en Málaga» se puede leer la carta de María Pía Heredia y Grund, hija de Tomás Heredia Livermore y Julia Grund Cerero de Campos, primos de Petronila:

Esta pobre era manca porque, estando su madre aquí, en Málaga, pasando una temporada con una de sus hermanas, nació tía Tola, y como tenía en el brazo una mancha oscura, el médico fijó que antes de 24 horas había que cortarle el brazo, porque si no se moriría, ya que era gangrena. Su padre no estaba aquí, por lo que su pobre madre tuvo que decidir la cosa. Cuando tío Serafín lo supo, se puso muy furioso, porque creía que era mejor morir que ser manca. Así, tía Matilde no quiso que su hija fuese nunca a un colegio, ni que jugase con otras niñas…

Fig. 3. Extracto del libro »Casas encantadas y sucesos extraordinarios en Málaga». Pág. 117.

Con estos datos y siguiendo el árbol genealógico de las familias cercanas a los Heredia-Livermore hemos visto que las hermanas a las que el texto se refiere son Isabel Livermore Salas y Matilde Livermore Salas, casada esta última con Serafín Estébanez Calderón «El Solitario».

Según el registro de la página web Geneanet especializada en registros y generación de árboles genealógicos vemos que la única hija de este matrimonio fue Petronila Estébanez Calderón-Livermore.

Fig. 4. Relaciones familiares de Petronila Estébanez Calderón-Livermore. Fuente www.geneanet.org.

Como podemos ver en la figura 3, este sería el nombre real de la llamada Tola, según los datos obtenidos. En el registro se observa que se casó con Pedro Antonio Orueta Aguirre con el cual tuvo 6 hijos, falleciendo Petronila en 1905 en Asturias a la edad de 62 años.

Lo que si hemos sacado en cierto es que Petronila nació en Málaga estando su madre de visita, ya que no residía en la ciudad.

Fig. 5. Petronila Estébanez Calderón-Livermore de pequeña y en la adolescencia.

En la primera imagen se observa a una pequeña en el centro de la misma, que parece tener algún tipo de problema en el brazo derecho, posiblemente por algún tipo de ortopedia. Se cree que es Petronila de pequeña junto a sus familiares. No hemos encontrado ningún archivo que demuestre la procedencia de la foto. La segunda imagen nos muestra, con documentación contrastada, a la joven Petronila, donde se puede apreciar que su brazo derecho no cae de forma natural sobre las mangas del vestido.

A pesar de lo que se cree Petronila, en su niñez, solo se vincula a la finca de los Heredia en pequeños periodos de tiempo, vacaciones familiares y visitas a sus tíos de Málaga. Sus padres, Matilde y Serafín, residían en Madrid la mayor parte del tiempo. Cuando muere su madre, su padre Serafín deja a una Petronila de 12 años en tutela a una prima política, Trinidad Grund Cerero de Campos. Serafín prefería la muerte a tener una hija sin brazo, se avergonzaba de ella. Serafín se suicidaría en una cacería en Motril en 1852.

Trinidad, esposa de Manuel Heredia Livermore, se haría cargo de la niña en el año 1855. Sus tres hijos con Manuel fallecieron en edades tempranas. Es Trinidad quien enseñaría a tocar el piano a Petronila, apuntándola a clases pese a su discapacidad, incluso le adapto un piano. Al morir Serafín, Petronila recibe una importante cantidad de dinero, y es cuando Trinidad le enseña a llevar las cuentas de la casa y su patrimonio. Al igual que le enseñó a socializarse con la gente para que no fuera marginada en esta sociedad de tantas apariencias.

Segunda familia en la finca

En 1925 el Cortijo pasa a manos de los Larios, estos ya poseían otra finca cercana a esta, el Cortijo Colmenares. Tras la crisis de la filoxera en sus cultivos y el gran gasto por el alto nivel de vida, los Heredia se ven obligados a vender gran parte de sus posesiones, entre ellas el edificio y las tierras de Campanillas.

La familia Larios es una de las más representativas de la ciudad. La llegada a Málaga de los primeros miembros de la familia Larios hay que situarla en los años iniciales del siglo XIX y proceden de Laguna de Cameros (Logroño), al igual que los Heredia.

Un hombre con varios hijos hace su aparición en el paisaje urbano de Málaga a comienzos de 1800, es Pablo Larios, viudo de Ana Llera y Gregoria Herreros. Se quedó en Málaga con sus cuatro hijos Manuel Domingo Larios Llera, Juan Larios Herreros, Pablo Larios Herreros y Martín Larios Herreros. Fue este último el que amasó mayor fortuna y llegandose a convertir en el primer Marqués de Larios en 1865 por mano de Isabel II.

Fig. 6. Matrimonio Larios-Larios.

La actividad que más renombre ha dado a la familia han sido los vinos, dándole fama internacional. Pero antes fueron las actividades prestamistas, los ferrocarriles, la industria textil, los ingenios azucareros, las compañías de seguros, sociedad de vapores y la creación del Banco de Málaga.

La fortaleza de la Casa Larios, su indudable influencia en todos los frentes de la actividad económica, política y cultural, crece entre los años 1831-1845, etapa marcadamente prestamista; 1846-1861, años de participación en la Industria Malagueña, el FFCC Córdoba-Málaga, Sociedad de Vapores, Compañía de Seguros, creación del Banco de Málaga; 1863-1868, cultivo masivo de la caña de azúcar y consecuentemente los ingenios azucareros que se extienden entre Estepona y Almería.

Leyendas de Cortijo Jurado

Como casi todo caserón de enormes proporciones cuando se abandona cerca de una población le salen leyendas. 

Y Cortijo Jurado no pasa desapercibido así como así. Por lo que si quieres conocer sus leyendas, pulsa en el siguiente enlace.

Referencias

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Juan Miguel Palomas Bueno

    Por supuesto tampoco fue prostíbulo, ya que el Sr Serra a quien mi abuelo compro era una persona bastante respetable. De haberlo sido tendría que haberlo sido al final de la década de los cincuenta, cosa que tampoco cuadra porque creo que por esas fechas paso a la Familia Quesada y después a los Vega.
    Hay una curiosidad, que mi abuelo compro la casa con una condición del vendedor: que su madre debía permanecer en la casa creo que unos años. Esta señora muy mayor y con sus condiciones mentales mermadas vivio un tiempo en un ala superior de la casa, y asustaba a los niños que jugaban por allí, lo que pudo alimentar la leyenda. Por otro lado el primo y socio inicial de mi abuelo tenía una personalidad muy particular ( que no detallo aquí por si hubiesen descendientes que puedan leer esto y ofenderse) . Digamos que tenía un comportamiento muy particular que también pudo incrementar aún más la leyenda .

  2. Juan Miguel Palomas Bueno

    Muy interesante, pero contiene algunos errores que me gustaría matizar y que conozco por los propios protagonistas de una parte de la historia de esta casa.
    En el año 1941 la casa fue comprada por mi abuelo Bautista Bueno Jimena al Sr. Serra ( Vicente creo). Para comprarla precisaba de una cantidad de dinero que solicitó al Banco de Málaga ( creo recordar) y que en ese momento de post-guerra tardaba mucho en ser concedido porque precisaba autorización de Madrid. Ante tal adversidad recurrió a un primo suyo de Nerja de apellido Mansilla o Mancilla, que fue socio en la compra. En uno o dos años compro la parte a su primo. Mi madre , nacida en 1935, paso muchos veranos de su infancia en Jurado a cargo de personal de servicio ya que mis abuelos dividían a sus hijos en verano entre Jurado( los 4 pequeños) y Nerja a donde mandaba a los 4 mayores a la casa de calle Granada( la que hoy es casa de la cultura que aún conserva la fachada original) .
    La Finca Jurado nunca fue Cortijo Jurado sino Finca al igual que las otras casas de recreo de la oligarquía malagueña que se denominaban Fincas o Haciendas( Finca de la Concepción, Hacienda Nadales, etc). Así todavía la llama mi madre que pasó mucho tiempo allí sobre todo en los años cuarenta. Siempre la llamarlon Finca Jurado, por tanto efectivamente tiene razón el artículo en lo que respecta al orígen del nombre .
    Me crié escuchando a mis abuelos, mis tios y a mí madre contando recuerdos felices de Jurado, por cierto en un largo período donde no se les apareció ningún fantasma ni ocurrió nada extraño en el sentido de la leyenda. He conocido a la niñera/ costurera que cuidaba a mi madre en esos veranos , ya muy mayor y actualmente fallecida, que corroboraba todo lo que cuento. Mi abuelo vendió Jurado en el cincuenta y tantos para comprar la Finca Cotrina junto al aeropuerto mucho más rica en agua.
    En Jurado todavía quedaban muebles que mi abuelo, que nunca vivía en sus fincas sino en el centro de Málaga, vendió a un anticuario. Recuerdan algunos cuadros.
    Por tanto lo que se dice en el artículo que la casa fue casino, etc, no pudo ser, al menos en las fechas que se dice.

    1. E. Ortuño

      Buenas Juan Miguel, soy Eduardo, del EMIP.

      En primer lugar, MUCHISIMAS GRACIAS por toda esta información 🙏 es de agradecer que personas que conocieron la historia de la casa de cerca cuenten sus experiencias de vida en ellas.

      Cuando realizamos este informe hace ya varios años nos centramos en recopilar información dispersa en internet y unificarla en un mismo lugar para que quien quisiera leerla así lo pudiese hacer.

      Si no le importa y con su permiso, estaremos encantado de integrar toda su información dentro de este articulo para que quede constancia de el paso de su familia en la Finca de Jurado.

      Respecto a lo de la leyenda, sabemos que es un pegote que empezaron a contar para asustar a los 4 que se acercaban a este tipo de lugares abandonados. Personalmente he pasado noches enteras dentro de esta casa y lo que el lugar transmite es de todo menos miedo.

      En definitiva, este lugar es una casa que por sus dimensiones impresiona muchisimo y no deja indiferente a quien por ahí pasa.

      Tenga una muy buena tarde y de nuevo gracias por su conocimiento.

      Atentamente, Eduardo Ortuño

  3. Teo Pozo

    Antes de nada, decir que me ha parecido un artículo fascinante, no solo por el contenido en sí, sino por la calidad de la explicación. Dicho esto, me gustaría matizar un par de cuestiones en él tratadas para hacerlo aún más preciso.
    En primer lugar, no es Serafín Estébanez Calderón quien se suicida en una cacería en Motril, sino que fue Manuel Agustín Heredia Livermore, hijo del celebre Manuel Agustín Heredia y, a su vez marido de Trinidad Grund.
    En segundo lugar, decir que fue la propia Trinidad Grund la que adquirió el Cortijo de Colmenares antes de que lo hicieran los Larios, puesto que le recomendaron que comprara una finca de recreo para que se animara tras la muerte de sus hijos en el accidente marítimo del barco «Miño».
    Toda esta información esta sacada de las memorias de María Pía Heredia y Grund, publicadas en 1955 con el nombre de «Memorias de una nieta de Manuel Agustín Heredia».
    Es de esta publicación madre de donde salen la mayor parte de la información que habeís obtenido.
    Un cordial saludo y buen trabajo!

  4. Manuel

    Me gustaría poder hacer una bisita a Cortijo Jurado

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